SISTEMAS OPERATIVOS: TOMA DE GASES DIRECTA
Por suerte he tenido la oportunidad de disparar con cierta frecuencia diferentes armas portátiles de uso militar en donde he considerado a la confiabilidad como la primera y máxima condición para un arma de este tipo y una vez pasada esta dura prueba podríamos seguir analizando las otras características destacadas como el calibre militar empleado, peso total, accesorios, facilidad de limpieza, durabilidad, precisión, etc. Cuando por primera vez tomé y disparé un M-16 mi impresión inicial fue de un arma poco robusta, liviana y hasta diría algo delicada. No es, sin duda, la imagen que nos da un FAL o un Garand. En el polígono se comportó bastante bien con algún problema de carga pero por el cartucho que dispara y el diseño recto de su culata es más controlable que un 7,62 mm. Sin embargo no llega a ser totalmente controlable en tiro automático, por ello fue necesario desarrollar la versión M-16 A2 con un limitador de ráfagas de 3 tiros justamente para evitar una excesiva dispersión. Al desarmar el fusil notamos un cierre de dimensiones diferentes al que estamos acostumbrados y un accionamiento por toma directa de gases que es el corazón del funcionamiento del arma. Por otro lado he tirado con FAL en sus diferentes versiones en reiteradas oportunidades, ni hablar de usarlo en ráfagas pues es un desperdicio de munición, siendo incontrolable para un soldado medianamente adiestrado. Tampoco es santo de mi devoción el FAL, pero se lo nota más fuerte para el duro servicio de combate, es fiable, pero obviamente más pesado que el M-16. Quizás me he quedado con la idea del Garand como fusil confiable y robusto pero obviamente todo va evolucionando y si yo tuviera que decir cuál es el que me he sentido más cómodo y seguro sin duda elijo el FAP, que si bien es bastante más pesado, nunca le he visto tener problemas de confiabilidad y es sumamente estable en el tiro en ráfagas, pero obviamente se encuentra en otra categoría, que no es a la que estamos tratando de orientar la nota. COMO FUNCIONA LA TOMA DE GASES Las armas de carga automática, o sea que luego de efectuarse el disparo parte de la energía producida por el propelente es empleada para producir automáticamente la carga de otro cartucho en la recámara, generalmente se las clasifica en tres grandes formas de aprovechar la energía: la de masa de inercia simple o retardada, retroceso, corto o largo y toma de gases con émbolo o directo. Bien sabemos que al producirse el disparo se genera un gran aumento de presión en la recámara y ésta debe permanecer cerrada con el cierre bloqueado hasta que la presión disminuya a valores aceptables y el proyectil se encuentre fuera de la boca del arma. Con cartuchos de baja potencia, como los empleados en pistolas o pistolas ametralladoras, es posible mantener cerrada la recámara con la masa (peso) que representa el cierre más la resistencia provocada por los resortes del martillo y recuperador. Sin embargo cuando la presión es mayor, toda esta resistencia no es suficiente y debemos emplear un método que produzca la apertura del cierre justo en el momento que el diseñador así lo requiera. Es por ello que el corto y largo retroceso son empleados en especial en armas cortas en el primero y en ametralladoras pesadas en el segundo. Así llegamos a la toma de gases que es el punto en cuestión. Este sistema consiste en recuperar una porción de los gases producidos por el propelente que poseen una gran energía producto de su alta presión y temperatura y emplearlos en desbloquear y mover el cierre hacia atrás y producir el ciclo de extracción, expulsión y carga. El primer punto a definir es dónde ponemos el orificio de toma de gases, si está muy cercano a la recámara necesitamos menos cantidad para realizar el mismo trabajo ya que encontramos un gas a muy alta presión y temperatura. Pero a su vez es difícil de manejar por lo que se necesita un mecanismo que absorba la violencia de esos gases. También debemos tener en cuenta que existen grandes posibilidades de erosionar el orificio de toma de gases. En este caso el desbloqueo se produce rápidamente aumentando el ciclo de disparo, en las armas que emplean