PROCESOS DE FABRICACIÓN DEL TUBO CAÑÓN DE UN ARMA DE FUEGO
Hace algunos meses, compartiendo una excelente ronda de mates con el Gran Jefe -a la sazón Don Alberto Aquiles Rossi- en su cálido departamento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, me transmitía su apreciación respecto de la llamativa cantidad de personas, conocedoras en el tema de las armas, que se concentra en la provincia de Santa Fe y particularmente en la zona de Rosario. Por esos días, Alberto estaba trabajando en la edición de un nuevo número de MAGNUM, y en él se publicaban notas del Dr. Elido Cividini, del Comisario Inspector (R) Ricardo Zanni y del Dr. Prunotto Laborde. A ellos, sin dudas, habría que sumarle una gran cantidad de profesionales y aficionados a los sistemas armas-cartuchos que residen a la vera del curso inferior o predelta del Río Paraná, y que no tienen el reconocimiento público de los lectores, por no encausarse en la costumbre de plasmar algunos conceptos en artículos, como sí lo han hecho las personas mencionados anteriormente. Trazando un parangón y salvando las distancias, se me ocurría definirlo como una nueva edición de lo que, en la década de 1980, se llamo la Trova Rosarina, pero en este caso de las armas. Tiempo después y comentando del tema con Ricardo -el Inspector ya mencionado- a él, se le ocurrió relacionarlo con el hecho de que en la zona aludida de nuestro país, se habían instalado y funcionaron durante décadas, dos de las fábricas militares más importantes de Argentina. Cada uno de nosotros, de manera directa o por pertenecer a instituciones relacionadas, ha tenido alguna vinculación con los dos establecimientos del estado nacional. La de armas portátiles Domingo Matheu, hoy lamentablemente desaparecida -Menem lo hizo- y la de municiones, ubicada en la ciudad de Fray Luís Beltrán, a escasos 21 kilómetros de Rosario. Sea cual fuere la razón, lo indudable es que la percepción del Director de MAGNUM es correcta. Y nosotros lo comprobamos día a día desarrollando nuestra tarea de docentes en el Centro de Estudios Balísticos -CEsBa Rosario-, el cual tiene el orgullo y satisfacción de haberlos contado, a la mayoría de ellos, como alumnos, otros como docentes y también en el doble rol de alumnos y docentes. Otra de las personas que engalana nuestra lista de egresados es Adrián De Rosa, alias Tomate. Adrián, que me distingue con su amistad desde hace ya tantos años que no recuerdo, realizó nuestro curso Perito en Armamento en el 2005, la segunda edición que se desarrollara dentro de las instalaciones de la Fábrica Militar que lleva el nombre del fraile que armara al ejército libertario de Sudamérica. Para los tiradores deportivos federados y para los conocedores del ambiente del tiro en general, Adrián no ha pasado desapercibido en los últimos veinte años. Director de Tiro del Tiro Federal de Rosario, durante un largo período, e Instructor de Tiro ITA RENAR de reconocida capacidad como docente, además, tiene como característica brindar sus experiencias de manera desinteresada a quien este dispuesto a aprovecharlos. Quizás no sea reconocido por algunos de los lectores de esta revista, sencillamente porque no se la ha despertado aun el interés de publicar, en papel, los conocimientos adquiridos durante su vida. Donde sí se ha explayado es en el ciberespacio, donde foros de intercambio como el de Full Aventura, el del Tirador, Armas.es y en particular en el de Tiro Defensivo de Perú, lo han contado entre sus más distinguidos animadores y protagonistas. Sólo es necesario recorrerlos para comprobarlo. En el último mencionado, y en particular en el subforo Aula Virtual, Adrián se ha ocupado de volcar muchos de sus aprendizajes respecto del tiro y otros temas relacionados. Algunos de ellos adquiridos en nuestro curso ya citado. Justamente una de esas participaciones me dio pie para comenzar este artículo que contiene mucha de esa información, compartida por Adrián en el aula virtual del foro y citando, como hombre de bien que es, los orígenes de la misma. Veamos.